En la reunión se expusieron los seis grandes ejes sobre los que se articulará la futura ordenanza, entre los que se incluyen la prevención de incendios y escorrentías, la diferenciación entre abandono y falta de recursos hídricos, la convivencia en los caminos rurales, la protección de las infraestructuras de riego, la prevención de vertidos y un régimen sancionador proporcionado, concebido como último recurso.
El Consejo acordó abrir un periodo de trabajo de un mes para seguir recabando propuestas y sugerencias que permitan elaborar un primer borrador del texto. Una vez redactado, este será presentado de nuevo al Consejo Agrario Local para su análisis previo antes de continuar con su tramitación administrativa, que incluirá su paso por la Junta de Gobierno Local, el Pleno y el correspondiente periodo de alegaciones públicas.
La futura Ordenanza del Medio Rural se enmarca dentro del Plan Dinamiza del Camp d’Elx, la estrategia municipal para la modernización y el desarrollo del campo ilicitano. Durante la sesión, varias organizaciones del sector coincidieron en señalar que esta iniciativa responde a una demanda histórica, esperada desde hace más de 15 años, y valoraron el momento elegido como clave para el futuro de la agricultura local.
“El compromiso es claro: escuchar, ordenar y hacer una norma que funcione. El campo necesita reglas claras, no más incertidumbre”, ha concluido José Antonio Román.
FUENTE

