El martes 23 de julio, la Policía Local intervino en un incidente de tráfico de alto riesgo en la vía pública, específicamente en el kilómetro 3.800 de la CV-865, en Elche.
Todo comenzó cuando un vehículo de alta gama fue encontrado detenido en la calzada con una única ocupante que mostraba una actitud hostil y alterada. La conductora se negaba a colaborar con los agentes, manteniendo el vehículo cerrado con los seguros activados, subiendo el volumen de la música y realizando gestos obscenos hacia los agentes.
Ante el peligro de que el vehículo pudiera reiniciar la marcha de manera brusca y causar un accidente, se decidió contener el vehículo. A pesar de los intentos de diálogo, la mujer comenzó a maniobrar agresivamente, golpeando con fuerza a los vehículos policiales y mostrando una clara intención de huir.
Debido al comportamiento violento y la negativa a detener el motor o desbloquear las puertas, los agentes se vieron obligados a fracturar una de las ventanas del vehículo para acceder al interior. Durante la intervención, la mujer ofreció una fuerte resistencia activa, llegando incluso a agredir físicamente a un agente, quien recibió una patada en el rostro que requirió atención médica en el hospital.
Una vez reducida la ocupante, y ante la sospecha de que pudiera estar atravesando una crisis psiquiátrica, fue trasladada al Hospital General de Elche, donde fue evaluada y posteriormente ingresada en el área de psiquiatría.
En el transcurso de la intervención, se registraron daños materiales en varios vehículos policiales, incluyendo hundimientos en la carrocería y golpes en paragolpes y matrículas.
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