El cannabidiol (CBD), un compuesto de la planta Cannabis sativa sin efecto psicoactivo, podría convertirse en una herramienta terapéutica para tratar algunos de los efectos más frecuentes y discapacitantes del trastorno del espectro alcohólico fetal provocado por la exposición al alcohol durante el embarazo.
Esta conclusión proviene de un estudio realizado en ratones por investigadores del Instituto de Neurociencias (IN), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH), con la colaboración del Instituto de Agroquímica y Tecnología de los Alimentos (IATA-CSIC) y la Universidad de Turku (Finlandia).
El trabajo, publicado en la revista ‘Biomedicine & Pharmacotherapy’, muestra que el tratamiento con CBD normaliza la conducta emocional y la vulnerabilidad a la adicción en animales expuestos al alcohol durante la etapa perinatal, especialmente en las hembras. Además, mejora de forma significativa las alteraciones en la composición de la microbiota intestinal, favoreciendo un perfil más equilibrado y asociado a una mejor salud intestinal.
Los expertos advierten que estos resultados provienen de un modelo preclínico en animales y no deben interpretarse como una recomendación para automedicarse con CBD o contrarrestar los efectos del alcohol durante el embarazo. El trastorno del espectro alcohólico fetal, la principal causa prevenible de discapacidad intelectual en el mundo, solo puede prevenirse evitando completamente el consumo de alcohol durante la gestación.
El estudio se centra en el sistema endocannabinoide, que participa en la regulación de procesos esenciales como la emoción, la motivación, el aprendizaje y la respuesta al estrés. El CBD, un compuesto de la planta del cannabis sin efectos adictivos, modula este sistema y cuenta con propiedades neuroprotectoras, antiinflamatorias y ansiolíticas documentadas en otros modelos de daño neurológico.
El tratamiento con CBD logra normalizar los efectos emocionales en ratones expuestos al alcohol durante la etapa perinatal, tanto en machos como en hembras. Además, el CBD elimina la vulnerabilidad a la adicción al alcohol en hembras, reduciendo su motivación para beber a niveles equivalentes a los de ratones sanos.
El estudio también presta atención al eje intestino-cerebro, destacando la comunicación bidireccional constante entre el sistema digestivo y el nervioso. La exposición al alcohol durante el desarrollo provoca una disbiosis intestinal que el CBD es capaz de revertir, incrementando la diversidad microbiana y favoreciendo una mejor comunicación en este eje.
En resumen, el cannabidiol se presenta como una posible opción terapéutica para tratar los efectos del trastorno del espectro alcohólico fetal, mejorando la conducta emocional, la vulnerabilidad a la adicción y la composición de la microbiota intestinal en modelos animales. Los resultados refuerzan la importancia de considerar el sexo como una variable biológica clave en el desarrollo de estrategias dirigidas a la microbiota.
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