Elche, una ciudad situada en la provincia de Alicante, cuenta en la actualidad con un total de 865 contenedores amarillos distribuidos por el casco urbano y sus pedanías. Estos contenedores son fundamentales para el reciclaje de envases usados, los cuales han conservado, protegido o transportado una amplia variedad de productos.
Dentro de estos contenedores amarillos se pueden depositar envases como tetrabriks de zumos, leche, batidos y sopas, envases de plástico como bandejas de poliespán, cubiertos desechables, botellas de agua, zumo, leche, mantequilla y kétchup. Además, también se pueden desechar yogures, diversas salsas, cubiertas de hueveras, tapones, tapas, botes de champú, jabón, pasta de dientes, cremas, detergentes, suavizantes, limpiadores, entre otros.
No solo eso, sino que también se pueden desechar envases metálicos como botes de desodorantes y aerosoles, latas de conservas, de bebidas, bandejas de comida preparada o chapas, así como envoltorios de aluminio y plástico.
Estos contenedores amarillos son una herramienta fundamental para fomentar el reciclaje y contribuir a la sostenibilidad del medio ambiente. Es importante concienciar a la población sobre la importancia de separar correctamente los residuos y depositarlos en los contenedores adecuados para su posterior reciclaje.
Elche se suma así a la iniciativa de promover el reciclaje como una práctica cotidiana y necesaria para preservar nuestro entorno. Cada gesto cuenta, y el simple acto de desechar adecuadamente nuestros envases usados puede marcar la diferencia en la conservación del planeta. ¡Reciclar es responsabilidad de todos!
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