Los trabajos realizados en la escultura de Soria han sido exhaustivos, incluyendo una limpieza mecánica y química de las superficies metálicas para eliminar suciedad y restos de corrosión. Además, se ha neutralizado los puntos de oxidación y se ha aplicado un tratamiento específico al acero pulido para recuperar su brillo original y homogeneizar el acabado.
La intervención no solo ha buscado frenar el deterioro de la pieza, sino también restituir su estética, respetando sus valores formales, materiales y conceptuales como obra representativa del arte abstracto. La escultura, realizada con acero pulido y policromado, tiene unas dimensiones aproximadas de 7 metros x 1,40 metros y fue instalada en el año 2001. Concebida como obra de arte público contemporáneo, establece un diálogo entre el lenguaje artístico del autor y la memoria histórica asociada a la figura de Jaume I.
FUENTE

